TRES EJERCICIOS PARA AUMENTAR LA INTUICIÓN

Tres ejercicios para aumentar la intuición: Aquí te dejaremos tres ejercicios para que puedas aumentar tu intuición. La intuición es el primer paso para luego poder acceder a la videncia. Al igual que muchos asuntos que están relacionados con el aprendizaje esotérico, la intuición es un elemento interno que posee el ser humano y que puede desarrollarse. Hay muchos ejercicios para este desarrollo, aquí te dejaremos tres que son simples pero muy efectivos.

Se dice que la intuición es como un rayo de luz que penetra en la mente del vidente. Ese rayo hace que sepamos cosas que van a suceder, que tengamos un sentido de anticipación ante los hechos. Muchos esotéricos explican que hay muchas formas de desarrollar la intuición, pero que el primer paso es reconocerla, ya que la intuición se presenta en forma natural algunas veces en la vida, y si bien hay personas que tienen más desarrollada la intuición, el hecho de poder reconocerla es un gran paso adelante.

Para saber qué es la intuición hay que entender que cosa no es. La intuición no es raciocinio, ni es deducción, la intuición es un instante en la mente de una persona en que confluyen cuestiones muy internas que hacen que esa persona entienda las cosas de manera inmediata. Es por eso que se la compara con un rayo. La intuición baja del cielo pero también está dentro de nosotros.

No hay que confundir la intuición con algunos consejos que pueden dar algunas entidades o seres espirituales, ya que la intuición es un desarrollo personal y es uno de los sentidos que pueden ser desarrollados, así como puede ser desarrollado el oído o el gusto.

Desarrollo de la videncia

Tres ejercicios para aumentar la intuición:

Ejercicio con vela blanca:

Un clásico de todos los tiempos, un ejercicio que es muy sencillo pero también que es muy útil. Sentarse una habitación a oscuras, es preferible que la habitación sea lo más neutral posible, si tienes muchos cuadros es conveniente sacarlos de las paredes en el instante que vas hacer ejercicio. Encender una vela blanca en el centro de la habitación. Este ejercicio debe hacerse de noche con todas las luces apagadas de la casa, y con las ventanas cerradas. En posición de loto, o medio loto nos sentamos frente a la vela, la encendemos y procedemos a entrecerrar los ojos. Debemos sentir que en el centro de los ojos hay un ojo que permite observar la luz de la vela. Este ejercicio abre el tercer ojo y al mismo tiempo desarrolla los poderes relacionados con la intuición, y aunque es bastante delicado, si uno tiene cuidado puede hacerse tranquilamente. La clave está en dejar el ejercicio cuando sentimos cansancio en la vista o sentimos algún malestar. Este ejercicio puede hacerse todos los días o cuando queremos, pero no es conveniente hacerlo más de una vez por día. Podemos aumentar el tiempo en que miramos la vela.

Ejercicio del círculo blanco:

Este ejercicio está de alguna manera relacionado con el anterior. Se toma un papel de color negro del tamaño de una hoja A4. También una hoja blanca lisa y se la recorta haciendo un círculo que mida aproximadamente 10 cm, se pega el círculo en la hoja negra y se la cuelga en la pared. La persona se sienta en posición de loto o medio loto y procede a mirar el círculo con los ojos bien abiertos, se intentará concentrar la mirada en el círculo blanco, y en la parte más central de ese círculo. El ejercicio puede realizarse durante 10 o 15 minutos. Al igual que en el ejercicio anterior hay que dejar de hacerlo cuando sentimos cansada nuestra vista o algo nos perturba. Puede repetirse este ejercicio todos los días. Hay que hacerlo con buena luz, preferentemente luz blanca.

Ejercicio antes de acostarse:

Este ejercicio se hace cuando nos vamos a dormir. Nos acostamos boca arriba, cerramos los ojos y nos concentramos en el tercer ojo o entrecejo. Relajamos el cuerpo y siempre concentrados en esa zona comenzamos a recordar lo que hicimos en el día. La recapitulación se hace de delante hacia atrás en el tiempo, es decir que comenzamos a recordar lo que hicimos desde el momento que nos acostamos, hasta terminar en el mismo instante en que nos despertamos por la mañana. Éste ejercicio de recapitulación es bastante conocido y lo usan muchas escuelas esotéricas, la diferencia aquí es que mientras lo hacemos ponemos nuestra atención en el tercer ojo. De esta forma no sólo recapitulamos sino que estamos entrenando a la mente para que despierte la intuición. Hay versiones más complejas de este ejercicio, pero es bueno comenzar por esta forma simple de realizarlo.

Estos tres ejercicios te darán en principio una conexión mayor con tu interno. Eso es lo primero que debemos tener para aumentar nuestra intuición. Los tres ejercicios que tenemos acá son bastante simples y pueden combinarse entre sí. Siempre aconsejamos no saturar la mente ni el espíritu al hacer este tipo de ejercicios, ni obsesionarse con tratar de obtener resultados en forma rápida. Cuando nos cansamos, cuando sentimos que algo no funciona adecuadamente en nuestro interior, debemos de tener el ejercicio. Esperamos que te haya servido nuestro artículo.

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