Arturo Vidal tiene un problema: Messi, Coutinho y Luis Suárez no se atreven a contarlo

Arturo Vidal volvió a tener minutos el pasado domingo en la goleada del Barça ante el Huesca en el Camp Nou. Y, una vez más, su juego dejó muchas más sombras que luces. De hecho, más de uno en el estadio se sorprendió cuando vio al chileno en el campo.

Y es que precisamente partidos ante rivales modestos como es el Huesca son, a priori, oportunidades perfectas para dar minutos a jugadores jóvenes. Y en ese apartado hay un nombre que destaca por encima de todos en el Barça: Riqui Puig.

El problema de Arturo Vidal

No son pocos los que se preguntan en el Barcelona porqué se ha fichado a un jugador ya veterano, que salía de una lesión importante y, sobretodo, que no encaja con el estilo de juego del club.

En el Camp Nou siempre se ha alardeado de ser un equipo en el que la posesión, el buen toque y el gusto por el fútbol de salón son sus señas de identidad. De ahí que la llegada de Arturo chirríe a muchos.

Si bien es cierto que es un perfil de jugador que no estaba en la plantilla de Ernesto Valverde, y que el técnico iba como loco por hacerse con los servicios de un futbolista de sus características, en el entorno de la entidad catalana son diversas las voces que cuestionan su llegada.

Un perfil con ADN Barça

Y más teniendo en cuenta que los que llegan desde abajo sí que cumplen con el perfil de centrocampista tocador que tanto gusta en el club. Riqui Puig hace meses que está demostrando que puede ser, en el futuro, uno de los cracks del Barça. Pero para eso necesita minutos y oportunidades.

Unas oportunidades que parecen muy difíciles que tenga con la llegada de Vidal. El joven medio de tan solo 19 años está dejando más que impresionados a los responsables del equipo filial azulgrana y pide paso.

Y en el vestuario lo saben, especialmente los capos. Pero Messi, Coutinho y Luis Suárez prefieren no entrar en el lío. Un follón que ya se está cociendo en los pasillos del camp Nou y que a medida que la temporada vaya avanzando, y en especial si Puig sigue jugando tan bien como lo hace ahora, será cada vez más gordo.