En esta prisión los presos prefieren mejor morir

Hasta hace apenas unos años, poco era lo que se conocía de esta prisión. Hoy se sabe que detrás de sus puertas conviven los criminales más brutales de toda Rusia. Terroristas, asesinos en serie y hasta caníbales, son fuertemente resguardados en el Delfín Negro, la cárcel de máxima seguridad más temida por los delincuentes.

Estas son las 10 razones que explican por qué ésta es la prisión más temida de Rusia:

10: Los reos son tratados como animales.

Según el criterio de los propios prisioneros, “es muy fácil convertirse en un animal aquí, mantenerse humano es difícil.” Para que nadie pueda olvidar por qué está encerrado allí, en la entrada de cada compartimento hay una lista con los crímenes cometidos por su huésped, algo así como la descripción de las especies que podemos ver en las jaulas de los zoológicos.

9: Comen directamente en su celda

La mayoría de los recluidos en esta prisión han sido condenados a cadena perpetua, y el poder ir y comer junto al resto, es un privilegio que solo pocos poseen.

En esta prisión no hay comedor para los condenados a cadena perpetua, de manera que los sancionados a esta pena máxima, comen directamente en su celda.

8: Te custodian perros y oficiales.

Aquí, cuando trasladan a los presos, los vigilan tres oficiales y un perro alerta que está listo para atacar en cualquier momento. Bajo estas condiciones es casi imposible poder escapar.

7: No hay patio para tomar el sol.

Tomar el sol es un sueño para estos delincuentes. Durante 90 minutos caminan como leones enjaulados de un lado hacia otro en un pequeño espacio techado.

6: Aislamiento extremo.

Los convictos del Delfín Negro, viven en una celda dentro de una celda. Cada recluso está fuertemente asegurado detrás de tres juegos de puertas de acero. El extremo aislamiento convierte su estancia aquí en una experiencia definitivamente insoportable.

5: Nunca llegas a conocer del todo la prisión.

Para evitar que los reclusos conozcan bien los pasillos de la cárcel, los oficiales les tapan los ojos y los obligan a caminar en una posición incómoda que, según ellos, los desorienta lo suficiente como para evitar que se aprendan la estructura de Delfín Negro.

4: Vigilancia las 24 horas

La vigilancia que aplican es de 24 horas al día, todos los presos están aislados, y si se trata de compartir celda, solo lo hacen con una persona más. Las rondas a las celdas se hacen cada 15 minutos, en los cuales se les puede pedir hasta que permanezcan sin sentarse o acostarse hasta nuevo aviso. Solo hay una manera de salir de esta prisión: estando muerto.

3: Rutina.

Los prisioneros son alimentados solo con sopa y pan cuatro veces a día en su celda, y se les da hora y media de ejercicio, que no es en un patio abierto como en una prisión común… para nada. Aquí la práctica de deportes consiste en salir a otra celda un poco más grande, a caminar de un lado a otro siendo estrictamente vigilados, y durante ese tiempo, los demás guardias registran cada celda en busca de alguna anomalía.

2: Celdas.

El espacio de cada celda es tan reducido, que apenas caben. Cuenta con dobles barrotes diseñados para que les sea imposible ahorcarse, y en el exterior, puertas de acero reforzado.

1: Arrepentimiento genuino.

Mientras cumplen sus largas penas de prisión, la mayoría de los reclusos eventualmente se arrepienten.

A pesar del estricto control, los reos cuentan con equipos informáticos especiales donde pueden revisar sus casos, registrar quejas sobre abusos o solicitar trabajo.

Si así lo desean, tienen también la oportunidad de comprar alimentos o artículos personales adicionales, así como pagar una indemnización a las víctimas de sus delitos.

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