Todos creían que estaban salvando a un perro, pero se equivocaban de cabo a rabo

La naturaleza te sorprende y no hay nada más que hacer. Cuando encontraron a Princesa en la entrada de la casa de Sharon Bertozzi, en California, todos pensaban que se trataba de un perro enfermo y viejo, pero se llevaron una sorpresa después de rescatarla.

Pasó acurrucada unas cuatro horas detrás de un jarrón de cerámica junto a la puerta de la casa, su aspecto era pésimo, por lo que resultaba difícil definir qué animal era.

“Mi corazón lo sentía por ella”, escribió en Facebook Sharon Bertozzi, quien no dudó en pedir ayuda.

El servicio de animales Folsom City Animal Services llegó al lugar de los hechos para identificar y recoger al animal, pero tampoco sabían de qué se trataba. No se dieron cuenta de la realidad hasta que limpiaron y cortaron el pelo enredado del animal.

Fue entonces descubrieron que en realidad se trataba de una joven coyote. Un animal salvaje que suele tener tamaño pequeño y grandes orejas.

El animal fue transportado al centro de rescate de vida salvaje Gold Country Wildlife Rescue(GCWR) en Loomis, California. Allí se le administró el debido tratamiento para su caso de sarna crónica, que causa pérdida de cabello, picor e irritación cutánea. Además, la joven coyote se encontraban en estado de deshidratación.

Para la deshidratación le administraron fluidos y, además, la bañaron para eliminar parte de la piel muerta y la suciedad que aún tenía.

Después de todo, Princesa era una coyote preciosa. Puede confundirse con un perro, pero en realidad los coyotes son más parecidos a los zorros.

Una vez que Princesa estuvo mejor, fue dejada al cuidado de la organización de rehabilitación de vida salvaje Sierra Wildlife Rescue, donde tuvo la oportunidad de vivir con otros dos coyotes de su edad.

Juntos estaban muy felices, disfrutando de su compañía y recuperándose poco a poco de todo lo pasado.

Cuando todos estuvieron completamente sanos, fueron puestos en libertad. Princesa fue muy valiente al afrontar con tanta fuerza el proceso de recuperación y al dejarse ayudar por humanos, de los que, en otra situación, habría huido de forma natural.