Shakira echa a dos empleadas por un capricho de diva en plena madrugada

Es una diva. Y como buena diva que es, Shakira tiene momentos en los que la fama y el dinero se le suben a la cabeza. Eso es lo que le ocurrió hace unos años a la mujer de Gerard Piqué.

Y es que, tal y como cuentan desde el portal colombiano Vibra, la artista tubo un incidente hace un tiempo con dos de sus empleados domésticos. Más que un incidente, un momento de ‘nuevo rico’.

Hambrienta de madrugada

Parece ser que Shakira se despertó una noche con hambre y les pidió/exigió a dos de su empleados en su casa que le confinaran un poco de carne para saciar su voraz y nocturno apetito.

Ellos se negaron y la cantante decidió despedirlos. Pero la cosa no queda ahí. Resulta que al cabo de unos días, otro de los empleados (que tuvo la suerte de estar la noche de autos lejos del lugar del ‘crimen’) que aún trabajaba para Shakira se puso en contactos con los dos ya ex empleados pidiéndoles que firmaran un documento conforme renunciaban a sus derechos laborales a cambio de recibir 6.000 dólares.

Una actitud que deja a la cantante en muy mal lugar y que no hace más que dar la razón a todos aquellos que ven en ella a una nueva rica y caprichosa.

Excentricidades

Parte de razón tienen. Dejando de lado el incidente, lo cierto es que a la mujer de Piqué le gusta mucho los caprichos. Y los caprichos caros. Sin ir más lejos, en su garaje cuentan con más de seis modelos de la marca Mercedes, de los cuales el más barato ronda los 50.000 euros.

Pero, más allá de su colección de coches, los bolsos y los zapatos son otra de las obsesiones de la colombiana. Parece ser que tiene más de 350 pares en su armario, muchos de ellos de alrededor de 1.000 euros.

Respecto a los bolsos, tampoco se queda corta. 500 son los que posee la artista. Balenciaga es uno de sus diseñadores favoritos, y teniendo en cuenta que cada uno cuesta más o menos 1.500 euros, la cifra se dispara.

Eso sí, seguro que ninguno de los coches o de los bolsos los compartía con sus empleados domésticos. Y más si no le preparaban carne de madrugada.