La terrible versión original de ‘Ricitos de Oro y los tres osos’

Todos conocemos el cuento de Ricitos de Oro y los tres osos, pero lo que quizá no todos sepamos es que sus primeras versiones no eran tan dulces ni tenían un final tan feliz como el que recordamos. Te mostramos la terrible versión original de Ricitos de Oro y los tres osos.
La terrible versión original de ‘Ricitos de Oro y los tres osos’

El cuento original se llamaba La historia de los tres osos. En él, la protagonista es una anciana malvada que ingresa en el bosque donde viven tres osos mientras están fuera. Se sienta en sus sillas, come algunas de sus gachas y duerme en una de sus camas. Cuando los osos regresan y la descubren, la arrojan al fuego y luego intentan ahogarla, pero al no morir en ninguno de los dos intentos, deciden empalarla en la aguja de un campanario.¿Anciana, Ricitos de Oro? Dos protagonistas para una misma historia

El escritor inglés Robert Southey fue el primero que plasmó esta historia de origen popular en un libro, lo hizo en 1837 y su versión fue menos trágica que la conocida hasta ese momento, ya que la anciana puede escapar por la ventana y huir de los osos.

Doce años después de la publicación de la historia de Southey, Joseph Cundall transformó a la protagonista de una fea anciana en una niña bonita a la que llamó Ricitos de Oro.Explicó sus razones para hacerlo en una carta dedicatoria a sus hijos, fechada en noviembre de 1849, y en la que decía que había hecho este cambio porque había muchas historias protagonizadas por ancianas y brujas y pocas por bellas e inocentes muchachas.

Así y todo la historia no quedó fijada por completo, y existen diversas versiones de Ricitos de Oro y los tres osos. En unas, la historia es tal como la conocemos, es decir, la niña se despierta asustada por la presencia de los tres osos y huye sin decir nada; en otras, los tres osos, tras despertar a la chiquilla, la acompañan a la salida del bosque para que no le pase nada; y en las más macabras, los osos matan a Ricitos de Oro igual que ocurre en la versión original con la anciana.


Moraleja del cuento ‘Ricitos de Oro y los tres osos’

Como todo en este cuento, la moraleja de esta historia también tiene diferentes interpretaciones. Una de ellas, quizá la que tiene más aceptación es que siempre se debe respetar la intimidad de los demás.

También podemos extraer de esta historia la enseñanza de que debemos compartir con los demás todo lo que tenemos, sin importarnos ni su raza ni su sexo ni su condición social.

Y por último, el cuento de Ricitos de Oro nos enseña que no debemos conformarnos con lo primero que encontramos, con lo fácil que se nos pone en el camino, sino que debemos ir más allá, debemos perseverar, buscar lo que realmente necesitamos superando los retos que la vida nos vaya poniendo.