Isco le dice a Marco Asensio quién es la manzana podrida del Real Madrid

El empate con sabor a derrota del Real Madrid en el estadio del Levante (2-2) traerá mucha cola en el conjunto blanco. Por lo menos hasta que los de Zinedine Zidane no tengan otra oportunidad para mejorar las sensaciones que dejaron en el Ciutat de València, y eso no ocurrirá hasta el próximo sábado. Sin la Copa del Rey por el medio, las semanas se harán muy largas en Chamartín.

La mayoría de los jugadores todavía arrastran el mosqueo que les provocó el resultado, que les deja en la línea que divide los puestos que dan acceso a la Champions League y a la UEFA Europa League.

Isco Alarcón, el sacrificado

Uno de los que más enfadado está es Isco Alarcón. El jugador ya llegaba calentito al choque, después de verse relegado al banquillo por la presencia de la BBC.

Era el segundo partido en el que Zidane podía contar con la tripleta atacante al completo y en la casa blanca ya se sabe, si están disponibles juegan por decreto. Aunque no estén bien.

Y es que ya son demasiadas veces esta temporada en la que jugadores como Marco Asensio o el propio Isco ven como los pesos pesados por nombre, no por juego, se chupan la mayoría de minutos, aunque físicamente no estén ni la mitad que bien que otros miembros de la plantilla.

De hecho, el míster lo sustituyó por Gareth Bale en el minuto 66, con empate a un gol en el marcador, y su entrada  coincidió con los mejores minutos del Madrid. Una historia que se repite constantemente esta temporada y que tiene al jugador de punta con el técnico.

Zidane impide el crecimiento de Isco

El media punta, llamado a ser el próximo crack del Madrid, está harto de ver como Zidane no le deja dar ese paso adelante y de ver cómo le sienta en el banquillo cuando otros de sus compañeros no están dando la talla. De hecho, el andaluz siempre es el primer sustituido –Zidane le cambió en 10 de los 17 partidos disputados por los blancos en la Liga– y su salida del campo ha coincidido muchas veces con las debacles madridistas.

En este sentido, el jugador opina que si el equipo no logra sacar los resultados adelante es por culpa de ciertos jugadores que no dan la talla. Asimismo, apunta a Zinedine Zidane como el responsable de la crisis del equipo, que no es capaz de tomar decisiones drásticas y sigue protegiendo a sus privilegiados.

Un pensamiento que no esconde entre su círculo cercano del vestuario, el clan de los españoles formado por Asensio, Ceballos y compañía, a los que revela que, en su opinión, Zidane es la manzana podrida del Real Madrid.