Benzema tiene precio de venta (y Florentino Pérez cierra el destino)

Revolución. Eso es lo que está preparando Florentino Pérez para el próximo verano. La pésima temporada que está realizando el conjunto blanco no es más que la muestra definitiva de que la plantilla necesita cambios.

La época de la BBC ya ha pasado y el equipo (y la afición) necesitan nuevos referentes, sobretodo en ataque. La artillería (y su falta de puntería) están siendo uno de los principales escollos para que el Madrid no esté cuajando un  buen año.

En especial Karim Benzema. El francés no está teniendo un buen año. De hecho, de los peores, por no decir el peor, desde que llegó a la capital. Se le ve lento, desubicado y, lo que más preocupa a Florentino y a Zinedine Zidane, sin gol.

Fuera

De ahí que el mandatario blanco haya tomado la decisión de prescindir de él a final de temporada. Su momento en el Real se ha acabado. Y mira que ha tenido oportunidades. Zidane lo ha defendido a capa y espada hasta la saciedad.

Una defensa que ha provocado que jugadores como Mariano o Álvaro Moratahayan tenido que dejar el club y ahora, mientras Karim naufraga, estén hinchándose a meter goles en Francia y en Inglaterra.

El caso es que desde los despicaos del Bernabéu, habiendo tomado ya la decisión de venderlo, le ha puesto la etiqueta con el precio: 60 millones. Una cifra más que correcta por un delantero que, si bien a día de hoy no está bien, sigue siendo uno de los mejores del mundo.

Sólo una opción

Pero parece que, de momento, nadie le está comprando la moto a Florentino. Ningún club de Europa está dispuesto a pagar tal cantidad por Karim. Nadie. El único equipo que ha mostrado cierto interés en él es el Arsenal.

Eso sí, tras haber fichado a Aubameyang en este pasado mercado de invierno, Àrsene Wenger ya le ha comunicado a los dirigentes del club inglés que, como mucho, ofrezcan 40 millones por su compatriota.

Una oferta que deja en ridículo al propio Benzema y a un Florentino que ve como, o bien rebaja el precio de su ‘9’, o el francés no se moverá de Valdebebas. Algo que el presidente quiere evitar a toda costa.