Piqué deja a Shakira sola (y el nuevo lío que asusta en el Barça)

No quiere saber nada. Gerard Piqué es muy consciente que su pareja, Shakira, está en uno de los peores momentos de su vida. Por si no fuera poco con sus graves problemas en la voz, que han causado la suspensión de su gira mundial, ahora se le suman todos los líos con Hacienda.

Y es que la cantante está siendo investigada por presunto fraude fiscal. La Agencia Tributaria le envió una denuncia a la Fiscalía de Barcelona en la que alertaba que la de Barranquilla podría haber cometido un delito al no declarar su ingresos entre los años 2011 y 2014 en España.

No se mete

Algo que Piqué ya se olía desde hace tiempo. De hecho, desde que empezaron su relación el catalán no quiso saber nada ni de los negocios ni de las sociedades que tenía la cantante.

Ya se olía que algo no cuadraba. De ahí que tomara la decisión de no entrar a formar parte de nada. Cada uno lleva sus negocios por su lado.

Un nuevo frente

Una decisión que, a espera de que se resuelva en conflicto con Hacienda, parece acertada. No tomó la misma el FC Barcelona. Y ahora el club catalán está más que preocupado.

El motivo es que, si bien hasta hace poco se sabía que estaban investigando si cometió delito o no en cuanto a la declaración de sus ingresos en España, ahora la fiscalía ha ido un paso más allá y está detrás de la fundación PiesDescalzos.

Una fundación con la que el club tiene más de un acuerdo. El caso es que los inspectores han iniciado una nueva línea de investigación para comprobar si la cantante desvió dinero a base de donaciones a la fundación.

Un nuevo lío que está poniendo al Barça contra las cuerdas. Por dos motivos: el primero y más obvio es porque no quieren verse metido en nuevo problema judicial al ver relacionado el club con una fundación ‘bajo sospecha’.

Y por otro que lo último que le conviene a la entidad culé es que la mujer de uno de sus jugadores franquicia esté siendo investigada por presunto fraude fiscal. Veremos qué posición toma el club respecto al tema. La de Gerard ya la sabemos: no quiere saber nada.