IMPACTANTES NUEVAS PISTAS SOBRE EL MANUSCRITO VOYNICH GRACIAS A UNA IA

Hace algunos meses el investigador Nicholas Gibbs aseguraba al Times Literary Supplement que había descifrado el misterioso y enigmático manuscrito Voynich. El Sr. Gibbs que se presentaba como un investigador de Historia sostenía que era un tratado médico sobre la salud de las mujeres escrito en una versión abreviada de latín medieval.

El manuscrito Voynich está considerado “el más misterioso” del mundo. Miles de historiadores, criptógrafos, lingüistas e, incluso, la propia CIA intentaron descifrarlo siempre con el mismo resultado, ningún dato concluyente. Incluso su autor se desconoce, algunos llegaron a atribuírselo al mismísimo Leonardo da Vinci.

La explicación de Gibbs, corrió por las redes como la pólvora y muchos quedaron realmente convencidos pero muchos otros, como John Overholt, conservador de la biblioteca de Houghton de Harvard, Lisa Fagin Davis, directora de la Academia Medieval de EE.UU y unas cuantas eminencias más, desconfían de la “supuesta” profesionalidad el tal Gibbs y no le ceden ni un grado de confianza. Según ellos, Gibbs se dedica a descifrar “solo” dos líneas de todo el manuscrito y hace creer a todo el mundo que con eso ya tiene la solución a todo, pero no es así.

Después del delirio de autores y autoridades, Greg Kondrak y Bradley Hauer de la Universidad de Alberta (Canadá) parece haber desarrollado una Inteligencia Artificial con un algoritmo capaz de deducir el idioma en el que se escribió un texto con un 97% de precisión.

Este algoritmo indica que el manuscrito fue escrito usando hebreo y luego encriptado usando un cifrado de sustitución en el que las letras se desplazan y las vocales son suprimidas. ¿Interesante? pues sigue leyendo y verás.

La primera frase traducida por la IA desarrollada por estos dos informáticos dice: “Ella hizo recomendaciones al sacerdote, al hombre de la casa, a mí y a la gente“. En las primeras 72 palabras analizadas del manuscrito, el algoritmo identifica como las palabras más comunes: “granjero”, “luz”, “aire” y “fuego”.

Aunque todo el mundo está emocionado por esta fase en el descifrado del manuscrito Voynich, los dos investigadores aseguran de que aún quedan muchísimas horas para poder llegar a descifrar una mínima parte de la obra y que está muy lejos de poder realizarlo completamente. Aseguran que, además del arduo trabajo del algoritmo, se necesitan muchas horas de trabajo humano para poder darle un sentido lógico al texto, para poder interpretar la sintaxis y el significado detrás de las palabras.

Si bien ahora mismo, esta novela no escrita llamada “El misterios del manuscrito Voynich” está lejos de finalizarse, si que podemos asegurar que estamos en una parte bastante interesante de la misma. Esa frase: “Ella hizo recomendaciones al sacerdote, al hombre de la casa, a mí y a la gente” sin duda alguna, no hace más que agrandar el misticismo de esta rara obra que muchos aseguran “no estar creada por la mano de un ser humano” incluso que “fue creada por los ángeles“. Esperamos que este algoritmo siga evolucionando y siga descifrándola, aunque sea por fascículos.