Ya está en marcha la estatua satánica que se erigirá en la sede del gobierno de Oklahoma

Hace dos semanas, me encontraba en la campiña de la Florida rural, frente

al ​busto de bronce del ídolo pagano Bafomet. Varios días después, la pieza

se uniría a un cuerpo de 260 centímetros, que a su vez descansaría sentado

en un trono flanqueado por pequeños niños metálicos. Por último, cumpliendo

con los deseos de sus creadores, el conjunto se llevará a Oklahoma, donde se

ubicará junto al monumento de los Diez Mandamientos, en la zona ajardinada

frente al Congreso Estatal.

Fotos cortesía de Mark Porter

Fui a una fundición en medio de la nada con Lucien Greaves, portavoz del ​Templo Satánico,

el colectivo que está detrás de tancurioso monumento. La última vez que vi la representación

fue en abril, en un estudio de Brooklyn, cuando todavía estaba tomando forma de la mano de

​Mark Porter, un artista especializado en escultura clásica. Ahora, siete meses después, ya casi está acabada.

Fotos por Jonathan Smith

Antes de emprender este viaje, tenía la idea de que las estatuas de bronce se creaban con

grúas gigantescas que sumergían la obra entera en un tanque de bronce fundido, como

quien mete en trozo de pan en una fondue. Pues estaba equivocado. La estatua se trabaja

en piezas separadas que posteriormente se sueldan. Cuando llegamos, había varias piezas

repartidas por todo el lugar. El busto estaba sobre una mesa de madera en una especie

de cobertizo al aire libre, mientras que el torso no se encontraba muy lejos de allí, también

sobre una mesa de menor tamaño. Las patas y los brazos descansaban en el suelo. Cada pieza

pesaba unas 2.000 toneladas. Al día siguiente, Porter y otros dos hombres iniciarían la ardua

tarea de soldar todos esos fragmentos para crear una escultura lisa y armoniosa que diera testimonio

de la igualdad de representación de todas las religiones ante la ley de los Estados Unidos de América.

Aunque todavía no está acabada, las siguientes imágenes dan una idea de qué se traen entre

manos estos tipos:

Fotos cortesía de Mark Porter

Oklahoma no es, ni de lejos, el único estado que tiene monumentos religiosos propiedad

del Gobierno. De hecho, incluso existe ​una práctica página web en la que aparecen todos

ellos en un mapa. Entonces, ¿por qué el Templo Satánico escogió Oklahoma?

“Se hicieron declaraciones específicas de que el lugar estaba destinado a ser un parque

conmemorativo”, explicó Greaves. “No lo dijeron exactamente con estas palabras,

pero fue la retórica legal que usaron como justificación y fingieron que era de rango

constitucional, lo cual representaba una violación de la Cláusula de Establecimiento

de la Primera Enmienda. El caso es que nos lo pusieron en bandeja.”

Lucien Greaves. Foto por Jonathan Smith

Fue el representante del estado de Oklahoma, Mike Ritze, quien les facilitó

la tarea en 2012, cuando pagó por la construcción e instalación del monumento a

los Diez Mandamientos con dinero de su propio bolsillo. Debido a ello, el conjunto

monumental fue clasificado como una donación y se permitió su colocación en terreno

propiedad del gobierno.

En general, el gobierno de Oklahoma había ignorado a la organización de El Templo,

así que el 30 de julio decidió

realizar ​una petición formal, amparada en la Ley de Libertad de Información, de la

documentación relativa a la instalación de la estatua de Bafomet. “Tengo el convencimiento

de que no nos han proporcionado toda la documentación que debíamos tener”, me aseguró

Greaves. “Me parece muy poco probable que todo lo que haya sean cartas de ciudadanos expresando su oposición al monumento y casi ninguna comunicación con las autoridades del gobierno sobre su postura respecto a la estatua.”

Greaves afirma que el Templo incluso tenía pruebas de que se retuvo al menos uno de los

documentos, una carta certificada que la asociación había enviado a la Comisión para

la preservación de la sede del gobierno. “Teníamos acuse de recibo de la carta”, afirma

Greaves. Sin embargo, “no incluyeron la carta en el archivo de documentos referentes a

la petición del Templo Satánico”. La presentación de un recurso finalmente obligó a la

Comisión para la preservación de la sede del gobierno a hacer entrega de una copia de la carta.

Una réplica del conjunto escultórico. Foto cortesía de Mark Porter

Por supuesto, el debate sobre la instalación de la escultura en Oklahoma depende de si se

decide reconstruir el monumento de los Diez Mandamientos, después de que un tipo

borracho ​se meara en la losa y luego estrellara su coche contra el conjunto.

Si finalmente se decidiera no reconstruirlo, el Templo dejaría de presionar para que

se instalara su Bafomet.

Según Greaves, la existencia de la estatua de los Diez Mandamientos es imprescindible

para los objetivos de la organización en este proyecto. Bafomet es “parte humano, parte

animal, apunta hacia arriba y hacia abajo, tiene las piernas cruzadas, un pentagrama del

derecho sobre la cabeza y uno invertido debajo y tiene el Caduceo en el regazo, como

símbolo del equilibrio y la conciliación”, explicó. “El mensaje de Bafomet es la reconciliación

de los opuestos; no se trata de un grito de guerra, de una batalla de uno contra uno, sino de una

fusión de ambos extremos. En parte, esa es la razón por la que su existencia solo tiene sentido

si se encuentra junto al monumento de los Diez Mandamientos. Forma parte del mensaje.

No nos gustaría hacer proselitismo en un lugar

público como una voz única.”

Los niños de Bafomet a la espera de recibir su baño de bronce. Foto por Jonathan Smith

Afortunadamente para el Templo, parece ser que la escultura de los Diez Mandamientos está

en proceso de reconstrucción. El representante Mike Ritze, cuyo buzón de voz termina con un

“¡Que tenga un buen día con el Señor!”, aseguró a VICE que ya ha logrado recaudar dinero

suficiente para la reconstrucción y que aún no se ha revelado la fecha en la que está

prevista su instalación. Preguntado sobre cómo se había recaudado el dinero, su

respuesta fue simplemente, “privado”.

Cuando le conté a Greaves la noticia por email, me respondió:

Ahora todo está preparado para la batalla que nos espera. Esto es más que un pequeño pleito

sobre la explotación de un vacío legal. La lucha por Oklahoma representa nuestra forma de

concebir los derechos de los ciudadanos de EE.UU., nuestra forma de interpretar y respetar

nuestros valores constitucionales de pluralidad y libertad individual. Al margen de cómo

se resuelva este asunto, tendrá repercusiones profundas y duraderas para futuras generaciones.

A partir de ahora, este monumento a Bafomet constituirá un punto emblemático para los cada

vez más numerosos seguidores del culto de Satán y para los que abogan por las libertades

individuales, reacios a inclinarse ante la autoridad de decretos arcaicos y a ser marginados

por una teocracia ligeramente velada. Esperamos poder acordar con el gobierno de Oklahoma

una fecha en la que podamos erigir e inaugurar la escultura de Bafomet, en honor de todos

los acusados injustamente, las minorías difamadas y los grupos demonizados, celebrando así

nuestro progreso como una nación plural fundada sobre los cimientos de una legislación secular.

Si bien la estatua de Bafomet es el proyecto del Templo más destacado hasta la fecha, la

organización trabaja constantemente en otros proyectos para su comunidad, como

el ​diorama de Satán que se instalará en una rotonda de la sede del gobierno de Florida,

junto a una escena del Nacimiento. También está el ​libro satánico para colorear que

tienen intención de distribuir, junto con las biblias donadas por el grupo cristiano

World Changers of Florida, a los estudiantes de las escuelas públicas del condado

de Orange en enero.

Asimismo, el julio pasado, el Templo hizo uso de una sentencia reciente del Tribunal

Supremo estatal para tratar de ​quedar exentos de la legislación sobre el consentimiento informado

para mujeres que quieren abortar pero no desean recibir un montón de literatura con muy poca

base científica.

De izquierda a derecha. El Sumo Sacerdote del Templo Satánico, Brian Werner, Lucien Greaves

y Mark Porter. Foto por Jonathan Smith

A la vista de estos proyectos, muchos han acusado al Templo de prostituirse a los medios

para llamar la atención. “¡Por supuesto que sí!” ,afirma Greaves. “Para llamar la atención

sobre estos problemas hay que recurrir a los medios de comunicación. Si vamos a hacer una

oración pública, queremos hacerla en un sitio como ​la ciudad de Greece, un campo de batalla

del Tribunal Supremo. No queremos que sea ningún secreto. Queremos proclamarlo a los cuatro

vientos.”