La ardilla que vuelve cada día para visitar a la familia que la salvó 7 años atrás

Cuando Bella tenía solo 4 semanas, fue atacada por un búho quedando gravemente herida. No había forma de que pudiera sobrevivir en la naturaleza de manera independiente debido a la gravedad de sus heridas. Pero por suerte, un grupo de rescate de animales salvajes la encontró y la acogió. La asociación cedió los cuidados de la pequeña y de otras tres a Brantley Harrison y su familia, acostumbrados a acoger animales para su rehabilitación, pero que en ningún momento pensaron hasta qué punto la protagonista de esta historia llegaría a cambiar sus vidas.

Bella, Larry, Moe y Curl llegaron a la familia en abril 2009, cuatro pequeñas ardillas que vivían juntas en una jaula de recuperación al aire libre, siendo alimentadas con los mejores productos, y por supuesto, muchas nueces. Mientras estaba siendo rehabilitada, Bella no parecía destacar particularmente. La familia suponía que un tiempo después, cuando se encontraran bien, se dejarían en libertad y ahí acabaría todo.

“Su personalidad no era diferente a la de cualquier otra ardilla que haya criado bajo mis cuidados. El objetivo principal siempre es devolverlas a la naturaleza, así que nunca la traté como a una mascota, y Bella se comportó igual que las demás”. – Decía Brantley Harrison a The Dodo

Ese abril, Bella y las otras tres ardillas estaban listas para regresar a la vida salvaje. Con entusiasmo corretearon por los árboles ansiosas por explorar su nuevo entorno. En el transcurso de la semana, las cuatro ardillas se acostumbraron de forma segura a la vida en la naturaleza, pero Bella no estaba lista todavía para despedirse de la familia que la había criado.

“Ella comenzó a regresar por gusto pocos días después de ser liberada”, dijo Harrison. “Los otros regresaron durante unos días, lo cual es normal y luego, después de una semana o así, por lo general dejan de venir y acercarse a ti. Pero Bella se sienta en la puerta esperando a que alguien se dé cuenta de que ha venido de visita. Incluso ha recurrido a saltar hasta la ventana del comedor para buscar a alguien que la vea“.

Han pasado más de siete años desde que Bella fue devuelta a la vida salvaje, y todavía regresa para visitar a la familia que la salvó casi todos los días. Cada vez que viene, se queda un rato sentada en los brazos de sus familiares aceptando felizmente montones y montones de nueces. A Bella no le gusta ser una mascota, pero le encanta estar cerca de su gente, y aman sus visitas tanto como a ella.


Y Bella un día nos presentó a su nueva familia

Bella se ha convertido en un miembro de la familia, y hace unos años, su familia humana conoció a su familia de ardillas por primera vez. Bella nuevamente se hizo daño en el pie, y su familia la mantuvo en cautividad otra vez, le dio antibióticos y la volvió a colocar en una de sus jaulas de rehabilitación para que pudiera sanar. Estaba casi lista para ser devuelta a la vida salvaje cuando, un día, dio a luz a tres bebés diminutos, lo que obligó a su familia humana a cuidar de la pequeña familia de ardillas hasta que los bebés fueran lo suficientemente mayores como para ser liberados.

“Fue realmente increíble ver a los bebés. Crié a sus propios bebés”, dijo Harrison.

Un bonito ejemplo de las inesperados vínculos que pueden llegar a gestarse entre humanos y animales. ¿Y tú, tienes una historia como esta?