Relato Ufologico:Ataque Reptiliano.

Corran corran vayan a un lugar seguro gritaba yo, mientras que los reptilianos avanzaban hasta nuestra posición, debíamos de entrar en aquel edificio antes de que nos alcanzaran.

Se me olvidaba me llamo Miguel tengo 19 años, y soy un simple soldado, y nos encontramos en una guerra con reptilianos, y como aliados tenemos varias razas de alienigenas, venidos de diferentes rincones de nuestro planeta.

Remontemonos 6 meses antes, todos los gobiernos de la tierra recibieron un mensaje, venido desde el espacio en el decía.
Durante años hemos protegido su planeta de diferentes catástrofes, que hemos podido evitar pero está nueva amenaza será difícil de superar, y necesitaremos la colaboración de toda la tierra.

Los gobiernos respondieron al mensaje y preguntaron como es de grave esa amenaza.

A lo que los alienigenas contestaron con estas palabras.

Millones de seres reptiloides viven debajo de ustedes, durante millones de años hemos podido controlarlos y conseguir que se quedarán en el subsuelo pero se han cansado y ahora pretenden dominar el planeta sin importarles las consecuencias.

Nuestros gobiernos rápidamente se pusieron manos a la obra y siguieron todas las instrucciones que nos dieron las alienigenas.

Y aquí me encuentro un simple soldado intentado proteger el planeta, soy la máxima autoridad ya que todos mis superiores o compañeros murieron, en diversos ataques de los reptiloides.

En este momento nos encontramos en un edificio reformado con tecnología alienígena, los reptiloides salían del subsuelo, ellos nos dieron la solución una aleación indestructible, puesta sobre el suelo de aquel edificio y no lo traspasarian.

Y con un aparatito que ellos nos dieron, se ponía en medio del edificio, y alrededor del edificio se activaba un escudo invisible y con corriente, para aquel que lo tocará no lo traxpasara aquel edificio era prácticamente inexpugnable, y tanbien armas muy potentes para la amenaza que se avecinaba.

La radio seguía sonando el avance de los reptiloides era inevitable, los alienigenas llegaban de diferente partes del planeta pero los reptilianos seguían avanzando, cuantos más matabas más salían y nunca mejor dicho ya que para matar a uno debías de reventarle la cabeza si no lo hacías asín, y le dabas en cualquier otra parte de tu cuerpo el miembro amputado se reproducía.

Y desgraciadamente las noticias en la radio no eran buenas, en cualquier parte del mundo se podía escuchar, como los reptiloides se hacían con las ciudades.

Bueno aquí dentro de momento, estábamos bien estaba cansado llevaba varios días sin dormir, y sin querer me quedé durmiendo, de pronto me tocan el brazo y puedo escuchar a la gente de aquel edificio gritando, estan entrando esta rompiendo el escudo hay que hacer algo.

Era real estaba entrando habían encontrado la manera, rápidamente grite diciendo cojan las armas y disparen a todo lo que se mueva, empezaron a entrar y nosotros a disparar era complicado ya que si no le reventabas aquella cabeza reptiloide se multiplicaban y la ayuda no era mucha ya que el único que tenia experiencia con armas era yo, la gente que se encontraba allí eran simples civiles que no tenían ningún tipo de experiencia.

Viendo que los reptiloides se multiplicaban di un grito, y aún sabiendo que iba a ser imposible salir de allí dije apunten a la cabeza, si no estaremos perdidos.

De repente pude escuchar mi radio era un oficial, o por lo menos se identificaba como tal rápidamente le dije si estamos aquí estamos rodeados de reptiloides, la situación es crítica aquel oficial me contestó creemos tener la respuesta para ganar esta guerra, los alienigenas tienen un aparato con un sonido inaudible para los humanos pero mortal para los reptilianos, que reventara la cabeza de los reptiloides.

Sólo tienen que aguantar un poco a que una nave alienígena se posicione fuera de la tierra en un punto extrategico en el que el sonido pueda llegar a toda la tierra.

Vale señor aguantaremos todo lo que podamos pero la realidad era otra aquello estaba lleno de reptiloides y cada vez eran más la visión era desoladora los cuerpos esparcidos por todo aquel edificio relataban la batalla que estábamos viviendo.

De repente y sin previo aviso aquellas cabezas reptiloides empezaron a explotar sin ningún tipo de control.

Cuando ya no quedaba ni uno solo y con una pérdida de más de 500 personas, en aquel edificio la radio empezó a transmitir, pude escuchar con gran alegría que los reptilianos estaban explotando, y que ya no quedaba casi ninguno al parecer habíamos ganado la guerra, pero en el camino perdimos todos tanto alienigenas como humanos.

Debíamos empezar de nuevo casi todo el planeta estaba destruido pero con ayuda de nuestros amigos alienigenas sería rápido.