El amor engorda a las parejas felices

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Si estás en una relación feliz, busca una foto tuya y de tu pareja de ahora y una de cuando no eran pareja. ¿Notas alguna diferencia? Nadie pone en duda que el amor engorda. Es un fenómeno bastante común que parece afectar en particular a las parejas felices.

Algunos estudios afirman que hasta un 60% de las personas engordan cuando están en una relación. Pero el factor detonante tiene que ver con qué tan felices se sienten con su pareja. Como confirma Andrea L. Meltzer de la Southern Methodist University of Dallas después de observar a 160 parejas durante 4 años:

Las parejas felices y satisfechas saben que le gustan al otro no sólo por razones estéticas y esto les da tranquilidad a la hora de dejarse ir con la comida. Y viceversa, las parejas en crisis y divorciadas saben que tienen que volver a buscar su media naranja, por lo que prefieren cuidar más su aspecto físico y mantenerse en forma para el comienzo de la nueva época de “caza”.

Muchas mujeres afirman que suelen comer porciones más grandes, casi tan grandes como las de su pareja (silencio incómodo si les ha ocurrido). 52% admite comer tanto como su pareja, mientras que un 56% admite comer porciones más grandes de las que normalmente comería.
ENERGÍA DE LOS SOLTEROS, CONTRA EL COMA DE LAS PAREJAS

A los que no entiendan mi referencia televisiva, les explico. Las personas que están en pareja suelen disfrutar más pasar tiempo solos en casa, acurrucados y viendo películas que yendo a un club con sus amigos. Y si van, son los primeros en busca un lugar donde sentarse.

Estar en pareja nos da cierta seguridad, sabemos que no nos quiere sólo porque nos vemos bien. Según este estudio, el aumento de peso tiene que ver con esa seguridad que nos da el haber encontrado a alguien (aunque chica, hazlo por ti, no por él).

El 30% de las parejas afirman que su actividad preferida es quedarse a ver televisión, mientras que 20% dice que salir a cenar es la clave de su relación. Por obvias razones, así no hay cinturón que aguante.

Las actividades más pasivas y las cantidades de comida que se ingieren juntos son la clave del problema. Mientras no hay nada de malo en ganar unos kilos, siempre se necesita mantenerse dentro del margen saludable. O sea, no hay que dejarse llevar tanto.
EJERCICIO PARA DOS

La clave está en, por ejemplo buscar otras actividades o hacer ejercicio juntos. El ejercicio es una de esas cosas que siempre mejora cuando se tiene un compañero y en vez de siempre quedarse pasivos a ver televisión o películas pueden salir a caminar, ir a nadar, ir a la playa, quizás intentar el patinaje o relajarse en una clase de yoga.

Lo bonito es tener el apoyo del otro. Siempre hay tiempo de tirarse en el sofá y estar cómodos, pero no se dejen llevar tanto. Después de todo, parte de amar también incluye cuidar el uno del otro. Aunque eso signifique mejor