Un descubrimiento arqueológico en China puede cambiar lo que sabíamos sobre la evolución del ser humano

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La prestigiosa revista científica NewScientist publicaba el pasado 14 de noviembre un artículo que podría poner en tela de juicio lo que sabemos sobre la evolución del hombre y su lugar de origen, echando por tierra la teoría de que procede únicamente de África.

El análisis de un antiguo cráneo de China sugiere que es “inquietantemente” similar a los fósiles más antiguos conocidos de nuestra especie, los cuales fueron encontrados en el continente africano, particularmente a unos 10.000Km al oeste de Marruecos. El análisis del cráneo insinúa que los humanos modernos no solo descienden de ancestros africanos, como generalmente se piensa.

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La mayoría de los antropólogos creen, basándose ​​en la evidencia de los fósiles, que nuestra especie surgió en África hace unos 200.000 años. Además, los estudios genéticos de los humanos modernos indican que todos descendemos de una sola población que abandonó África en los últimos 120,000 años y acabó diseminándose por todo el mundo. Este grupo africano es la fuente de todos los genes humanos modernos, salvo algunos que se han añadido al cruzarse con otras especies como los neandertales.

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Sin embargo, el cráneo de Dalí puede no encajar en esta historia. Descubierto en la provincia china de Shaanxi en 1978, conserva tanto el rostro como el cerebro. El reciente estudio publicado en abril sobre el mismo concluyó que el cráneo tiene unos 260.000 años de antigüedad.

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Cuando los investigadores describieron por primera vez el cráneo Dalí en 1979, supusieron que pertenecía al Homo erectus. Esta especie de homínido llegó al sudeste de Asia hace 1,8 millones de años y probablemente desapareció de la región hace unos 140.000 años, lo que encajaba con la historia y las teorías actuales.

Pero en 1981, el paleoantropólogo Xinzhi Wu comentó en la Academia de Ciencias de China en Beijing que la cara del cráneo Dalí tenía muchas características en común con nuestra especie, el Homo sapiens. Esto sugiere que el Homo erectus, antepasado del Homo sapiens procede del este de Asia.