El lamentable ORIGEN de las QUINCEAÑERAS ¡NO lo celebres más!

Anuncio

Si eres una joven de 14 años y estás esperando con mucho deseo la fecha de tu decimoquinto cumpleaños, o simplemente eres un padre que está pensando en lo que va a gastar en esa fiesta, necesitas ver este artículo. Muy probablemente después de esto, no vas a querer celebrar nada. En plena adolescencia la fiesta que celebra tus 15 años es lo mejor del mundo, y de nuevo, para ese padre es un honor celebrarla. Si es que hay que cuidar y tratar bien a los hijos…
En esa entrañable celebración toda la familia se reúne para felicitar a esa joven, que ha dejado finalmente la niñez para adentrarse en un camino que la llevará a convertirse en una mujer. Sin embargo, muchos historiadores aseguran que el origen de esta celebración tan bonita tiene un trasfondo malévolo. Si supiéramos cuál es el verdadero origen, estas fiestas acabarían de inmediato.

Las culturas precolombinas como la Azteca y la Maya, realizaban a menudo rituales en la pubertad, de nuevo con la intención de indicar que esa pequeña ya no sería tratada como una niña, sino como una verdadera mujer. Pero aparte de eso significaba que un hombre podría estar con ella cuando quisiera para reproducirse y formar una familia. Cuando las chicas llegaban a esa edad, eran llevadas a una escuela llamada Telpochcalli; allí aprendían tradiciones, cultura e historia y se preparaban para el matrimonio.

La llegada de los españoles en los siglos XV y XVI trajo consigo la imposición del pensamiento católico. Acto seguido se empezó a colonizar esa Nueva España por medio de la Iglesia católica y sus creencias. La invasión y colonización española era inevitable, por lo que en poco tiempo se fusionaron las tradiciones indígenas con las católicas, sin embargo la fiesta de los 15 nunca pudo unificarse del todo. ¿Cuál fue el motivo de que no se adaptara a esos nuevos tiempos?

Se dice que la Iglesia católica hizo lo imposible por destruir esta tradición milenaria, pero el pueblo indígena no lo permitió, y siguió practicando esta celebración. El fin de esta fiesta era mostrar a la nueva señorita en sociedad, y hacerle saber a los demás que su hija ya no era una niña, sino una mujercita en edad de casarse y procrear. Ciertamente habrá gente que se enfade por esta tradición y la considere un tanto machista, ya que trata a la mujer como meros objetos.

Pero misteriosamente la costumbre empezaron a seguirla familias acomodadas y adineradas del Nuevo Mundo. Éstos invitaban a las otras familias que tuvieran hijos jóvenes, con la intención de casar a su hija con el que chico que mejor le convenga a los intereses de la familia. Se realizaba una fiesta, una cena y un baile, en el que los candidatos iban conquistando a la chica y a su familia con sus modales, actos, lenguaje y poderío económico. Aparte de esta fiesta se producía algo más, que seguramente ya estés imaginando…

Es importante resaltar que si la chica no era “pura y casta” no podía tener esta fiesta; para complacer al joven afortunado que se casara con ella. Gracias a estos vínculos entre los hijos, las familias poderosas creaban lazos de parentesco con otras igual de adineradas, asegurando mayor rentabilidad y beneficios en sus negocios. Como habrás deducido, tras esta capa de celebración hay un trasfondo en el que solamente interesa el dinero y el poder.

Lo que importaba realmente en esa época era la familia; en la mayoría de los casos, la felicidad de la joven era el detalle que menos se tenía en cuenta. Como habrás imaginado, existen cientos de casos de adolescentes que se escaparon o se fugaron con su verdadero amor adolescente, dado que no querían ser obligadas a casarse con un hombre por orden de sus padres. Pero su opinión no tenía validez por aquel entonces…

Una gran parte de las jóvenes que fueron ofrecidas durante la celebración de la fiesta del decimoquinto cumpleaños se casaban con el hombre que su padre escogía. Para nada importaba lo que ellas pensaran, tenían que obedecer a su padre. Había extremos en los que, sin sentirse atraídas por sus esposos, tenían que obedecer..ya sabéis…

Si la hija desobedecía esas instrucciones era castigada severamente por su padre, su esposo, o por la misma Iglesia frente a la vista de todo el pueblo en la plaza mayor. Muchas chicas se escaparon, otras fueron capturadas, e incluso algunas veces sus verdaderos amores eran severamente castigados. Ya has visto que el origen de esta celebración no es del todo agradable. Si estás pensando en hacer una fiesta de este tipo, recuerda a todas estas chicas obligadas a casarse con hombres que no amaban.

Anuncio

Be the first to comment on "El lamentable ORIGEN de las QUINCEAÑERAS ¡NO lo celebres más!"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*